La energía eléctrica debe ser consumida en el momento en que se genera.
Si queremos consumirla más tarde, necesitamos un sistema de almacenamiento.
Mediante un sistema de almacenamiento eléctrico basado en baterías, podemos almacenar la energía durante el periodo deseado para poder utilizarla en otro periodo con mayor interés.
Los sistemas de baterías se definen mediante dos parámetros principales:
Potencia (kW)
Viene determinada por el inversor o inversores y marca el límite de energía que podemos obtener en un momento puntual.
Energía o almacenamiento (kWh)
Viene determinada por la capacidad de la batería en un periodo determinado y nos indica los días de autonomía del sistema.


Aprovechamiento de Excedentes de una instalación fotovoltaica: Toda energía que nos sobre, la podemos utilizar para cargar la batería y utilizarla, por ejemplo, durante la noche.