Las baterías de condensadores son la solución al recargo en la factura por consumo de energía reactiva.

La energía reactiva es imprescindible para el funcionamiento de algunas máquinas, lámparas fluorescentes, etc. Este tipo de equipos consumen, además de energía activa (kWh), energía reactiva (kVArh).
Aquellas empresas con tarifas 3.0TD y 6.1TD (más de 15kw de potencia contratada) que consuman mucha energía reactiva, pagarán un recargo en su factura eléctrica, dependiendo de la energía activa y reactiva consumida cada mes en cada periodo tarifario.
Si el consumo de energía reactiva excede el 33% del consumo de activa durante el periodo de facturación y el factor de potencia es inferior a 0,95, se factura una penalización, regulada por la legislación vigente.
Las baterías de condensadores son equipos que se instalan en una instalación eléctrica para eliminar o reducir la energía reactiva que se genera. Incorporan una unidad electrónica de regulación que en cada momento conecta o desconecta, mediante contactores y de forma automática, los condensadores necesarios para adaptarse a la demanda de potencia reactiva que existe en cada momento, de forma que no sea absorbida de la red. Así se puede mantener el factor de potencia constante y con un valor cercano a la unidad.
A la hora de valorar qué batería se debe instalar es muy importante contar con un asesoramiento especializado, dado que hay una gran gama de baterías. El dimensionamiento de una batería de condensadores puede realizarse a partir de los datos obtenidos de las facturas eléctricas o a partir de mediciones con un analizador de redes eléctricas, según los casos.
Para un asesoramiento profesional contacta con nosotros y te ayudaremos.
Ventajas de las baterías de condensadores
- Compensación de la potencia reactiva, lo que resulta en una distribución más eficiente de la energía eléctrica y evita la sobrecarga de los equipos y cableados.
- Estabilización y mejora de la tensión de la red, lo que mejora la calidad del suministro eléctrico. Es esencial para garantizar un funcionamiento adecuado de equipos sensibles y sistemas de control.
- Aumento de la capacidad o el rendimiento de la instalación eléctrica. Al estabilizar la red eléctrica se vuelven fundamentales en entornos sensibles como hospitales, centros de datos y plantas industriales.
- Minimización de las pérdidas de energía. Reducir la potencia reactiva se traduce en un uso más eficiente de la energía y un menor coste operativo.
- Reducción del consumo fantasma o invisible de electricidad, que es la energía consumida por los equipos en modo de espera o inactivos.
- Beneficios en términos ambientales, al reducir las emisiones de carbono.
- Disminución de las penalizaciones por excesos de reactiva y reducción del coste de la factura de la luz. La batería de condensadores evita estas penalizaciones al mantener la potencia reactiva dentro de límites establecidos.
- Menor deterioro y daños en la instalación eléctrica. Al mejorar la calidad del suministro eléctrico y reducir las sobrecargas, las baterías de condensadores ayudan a prolongar la vida útil de los equipos eléctricos y electrónicos.
- Sencillas de instalar por su tamaño reducido y se amortizan con facilidad gracias al ahorro en el consumo y una vida útil aproximada de una década.
